¿Porqué ciertas personas intentan ir en contra del orden natural de la vida, que es luchar para sobrevivir de cualquier manera?
Si Dios existe, cosa que yo sinceramente no creo, sabrá que el entendimiento del hombre tiene un límite.
Si Dios existe, fue Él quién creó este caos, donde reinan la miseria, la injusticia, la codicia, la soledad. Quizás su intención debe de haber sido excelente, pero los resultados son nefastos.
Si Dios existe, sin duda será generoso con aquellas criaturas que deseen alejarse pronto de la tierra y puede ser que hasta llegue a pedir disculpas por haberlos obligado a pasar por aquí.
Si Dios existe, conoce el pasado, el presente y el futuro, colocando en este mundo a los seres con plena conciencia y no debe sorprenderse ni castigarlos por sus gestos.
Nadie, ni siquiera Dios, puede juzgar. Sólo uno sabe la dimensión de su propio sufrimiento o la ausencia total de sentido de su vida.
Hola a todos
Quiero dar la bienvenida a todo aquel que tenga la paciencia de entrar en este mi-vuestro espacio, leer mis reflexiones y ver las cosas que llaman mi atención.
Quiero agradecer que formeis parte de él, con vuestros comentarios, aportaciones, críticas y piropos que me hagais llegar y pedir disculpas si en agún momento molesto a alguien.
Espero que lo paseis bien.
Quiero agradecer que formeis parte de él, con vuestros comentarios, aportaciones, críticas y piropos que me hagais llegar y pedir disculpas si en agún momento molesto a alguien.
Espero que lo paseis bien.
miércoles, 25 de julio de 2007
jueves, 19 de julio de 2007
Indignación
Pues eso que estoy indignada. Me pregunto ¿para qué sirve la legislación de este país? El tema que me corroe es muy viejo, pero totalmente actual. Justicia. ¿cómo vamos a tener justicia, si todo el mundo decide ignorar su significado?
El caso que os voy a referir se está dando, en pleno siglo XXI en mi empresa; que por cierto ha sido hace poco galardonada con el rimbombante título de "familiarmente responsable". ¿Quién dará éstos títulos? ¿Será que se compran? ¿O se darán a los amigos?.
En fin a lo que vamos. Después de pedir una excedencia para el cuidado de un menor y por un periodo menor de un año, con lo que tienes derecho a la reserva de tu puesto de trabajo como marca la legislación vigente, un compañero (sí, compañero en masculino) ha solicitado su vuelta al trabajo. Ya antes de marcharse, su jefe le "advirtió" que se lo pensara, que luego no era fácil volver.... en fin, esas cosas que se dicen cuando les sienta como un cuerno que ejercites tus derechos.
¡Y claro que no le va ser fácil!, lo primero que han hecho ha sido no reincorporarle a su puesto de trabajo sino a otro, dependiendo del mismo área pero totalmente diferente al que estaba haciendo; por supuesto sin ningún tipo de formación y lo segundo eliminando de su nómina unos 9.000€ anuales.
Ante tamaña tropelía, se ha quejado a todos los niveles. Queja que, por supuesto, ha tenido oídos sordos. Es más ante la pregunta, por parte de los representantes de los trabajadores, de porque se ha hecho esto así, han tenido a bien contestar que la reserva del puesto de trabajo no es que te vuelvan a sentar en tu mesa ni en tu silla, sino que te den un trabajo.
Manda narices. Según ésta explicación yo entiendo que dependiendo de quién y como eres, de lo amigo del jefe que seas y cien mil hechos más, cuando regresas de ejercer un derecho que se te otorga por: El Estatuto de los Trabajadores, el Convenio Colectivo y la tan cacareada Ley de Igualdad, te pueden mandar ponerte un disfraz y hacer lo que ellos quieran. ¡Total, el trabajo lo tienes!
Está visto que en este país de castañuela y pandereta, todavía no se han enterado de que las leyes están para cumplirlas y que los reinos de Taifas hace mucho que dejaron de estar de moda.
Aviso a navegantes... Si trabajas en una empresa de seguros de salud, que pertenece a una multinacional inglesa, que se anuncia en la tele a bombo y platillo y que da beneficios por un tubo, ¡te cuidado! lo mismo cuando quieras ejercer tu derechos, terminas haciendo lo que a tu refocilo (arropado por el Dpto. de Recursos Inhumanos) le venga en gana.
El caso que os voy a referir se está dando, en pleno siglo XXI en mi empresa; que por cierto ha sido hace poco galardonada con el rimbombante título de "familiarmente responsable". ¿Quién dará éstos títulos? ¿Será que se compran? ¿O se darán a los amigos?.
En fin a lo que vamos. Después de pedir una excedencia para el cuidado de un menor y por un periodo menor de un año, con lo que tienes derecho a la reserva de tu puesto de trabajo como marca la legislación vigente, un compañero (sí, compañero en masculino) ha solicitado su vuelta al trabajo. Ya antes de marcharse, su jefe le "advirtió" que se lo pensara, que luego no era fácil volver.... en fin, esas cosas que se dicen cuando les sienta como un cuerno que ejercites tus derechos.
¡Y claro que no le va ser fácil!, lo primero que han hecho ha sido no reincorporarle a su puesto de trabajo sino a otro, dependiendo del mismo área pero totalmente diferente al que estaba haciendo; por supuesto sin ningún tipo de formación y lo segundo eliminando de su nómina unos 9.000€ anuales.
Ante tamaña tropelía, se ha quejado a todos los niveles. Queja que, por supuesto, ha tenido oídos sordos. Es más ante la pregunta, por parte de los representantes de los trabajadores, de porque se ha hecho esto así, han tenido a bien contestar que la reserva del puesto de trabajo no es que te vuelvan a sentar en tu mesa ni en tu silla, sino que te den un trabajo.
Manda narices. Según ésta explicación yo entiendo que dependiendo de quién y como eres, de lo amigo del jefe que seas y cien mil hechos más, cuando regresas de ejercer un derecho que se te otorga por: El Estatuto de los Trabajadores, el Convenio Colectivo y la tan cacareada Ley de Igualdad, te pueden mandar ponerte un disfraz y hacer lo que ellos quieran. ¡Total, el trabajo lo tienes!
Está visto que en este país de castañuela y pandereta, todavía no se han enterado de que las leyes están para cumplirlas y que los reinos de Taifas hace mucho que dejaron de estar de moda.
Aviso a navegantes... Si trabajas en una empresa de seguros de salud, que pertenece a una multinacional inglesa, que se anuncia en la tele a bombo y platillo y que da beneficios por un tubo, ¡te cuidado! lo mismo cuando quieras ejercer tu derechos, terminas haciendo lo que a tu refocilo (arropado por el Dpto. de Recursos Inhumanos) le venga en gana.
lunes, 16 de julio de 2007
Camarones
Parece mentira que unos animales tan pequeños puedan ofrecer al paladar un sabor tan maravilloso.
He de reconocer que yo no había probado la famosas tortitas de camarones hasta hace bien poco y jamás pensé que me gustarían tanto; quizás porque mi primera experiencia fue deglutir unas tortitas que, gentilmente, me ofrecieron unos amigos en Madrid y que eran congeladas.
Yo soy de las que creo que "a falta de pan buenas son tortas", pero en este caso el refrán no tiene nada que ver.
Porque digo yo que no es lo mismo ver los camarones vivos y saltando (como en la primera foto) y comérselos a la media hora (como en la segunda) que comerlos después de haber sido manufacturados vete tu a saber cuando y llevados de congelador en congelador hasta llegar a tu boca.
En fin una pequeña delicia gastronómica digna del mas exquisito de los paladares. Y si no me creéis, haced la prueba.
miércoles, 11 de julio de 2007
Fragilidad
Esta noche me he dado cuenta de lo frágil que es nuestra mente, de lo fácil que es no ver los problemas de los demás. ¿Pura supervivencia? ¿Comodidad? ¿Inocencia? ¿Desinterés? ¿Egoísmo?....
Desgraciadamente y con mucho dolor, he tenido que asistir al ingreso de una persona muy querida para mí, a la vez que he sido consciente de que aunque he convivido con ella varios años no la conocía, ni sabía lo que le ocurría, ni lo que estaba sufriendo su familia.
Es una de esas personas que ves entrar en tu vida como un torbellino, con mucha alegría, que es generosa y vital, que todo lo da, y porqué no decirlo un poco "loca". Y como tal, te acostumbras a verla y a tenerla cerca. A veces sus altibajos me hacían pensar que algo no funcionaba bien, pero enseguida lo olvidaba poniendo la excusa de "Está sola con los niños casi todo el día, su familia está lejos, esta un poco para allá pero es normal porque "de niños y locos todos tenemos un poco", ¿Quien no tiene esos problemas? Pero los problemas en esta ocasión, no eran de niños.
¿Cómo no me he dado cuenta? ¿Porqué no me he preocupado más? Dicen que la línea en entre la cordura y la locura es muy fina, casi imposible de ver y yo he visto esta noche como alguien la saltaba y mucho me temo que por mucho tiempo.
Me siento mal y no por no dormir, sino por el vacío y la tristeza que he sentido cuando la he dejado allí en la planta de siquiatría, rodeada de sanitarios que la atendían con delicadeza, pero sola y negándose a ver a su familia que estaba esperando angustiada a que yo bajara para saber cómo estaba, culpándose de lo ocurrido e intentando encontrar una explicación para algo que no la tiene.
Unos enfermamos físicamente y otros mentalmente. A ellos, por desgracia, les ha tocado vivir lo segundo en uno de sus seres más queridos.
No sé que más puedo hacer o decir, solo se me ocurre: Chicos, aquí estoy para lo que necesitéis.
Desgraciadamente y con mucho dolor, he tenido que asistir al ingreso de una persona muy querida para mí, a la vez que he sido consciente de que aunque he convivido con ella varios años no la conocía, ni sabía lo que le ocurría, ni lo que estaba sufriendo su familia.
Es una de esas personas que ves entrar en tu vida como un torbellino, con mucha alegría, que es generosa y vital, que todo lo da, y porqué no decirlo un poco "loca". Y como tal, te acostumbras a verla y a tenerla cerca. A veces sus altibajos me hacían pensar que algo no funcionaba bien, pero enseguida lo olvidaba poniendo la excusa de "Está sola con los niños casi todo el día, su familia está lejos, esta un poco para allá pero es normal porque "de niños y locos todos tenemos un poco", ¿Quien no tiene esos problemas? Pero los problemas en esta ocasión, no eran de niños.
¿Cómo no me he dado cuenta? ¿Porqué no me he preocupado más? Dicen que la línea en entre la cordura y la locura es muy fina, casi imposible de ver y yo he visto esta noche como alguien la saltaba y mucho me temo que por mucho tiempo.
Me siento mal y no por no dormir, sino por el vacío y la tristeza que he sentido cuando la he dejado allí en la planta de siquiatría, rodeada de sanitarios que la atendían con delicadeza, pero sola y negándose a ver a su familia que estaba esperando angustiada a que yo bajara para saber cómo estaba, culpándose de lo ocurrido e intentando encontrar una explicación para algo que no la tiene.
Unos enfermamos físicamente y otros mentalmente. A ellos, por desgracia, les ha tocado vivir lo segundo en uno de sus seres más queridos.
No sé que más puedo hacer o decir, solo se me ocurre: Chicos, aquí estoy para lo que necesitéis.
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